Una de las mejores épocas de la vida de Fernando Campos fue su niñez, nuestro entrevistado creció en Durango, Durango México. Llegó a Estados Unidos en el año 88, directamente a la ciudad de Denver, Colorado. Él relata que solo tenia 3 años de edad, cuando su madre se separa de su padre.

Durante esa época en México, el divorcio o ser madre soltera, no era bien visto, y desafortunadamente a su madre Maria Elena, empezaron a etiquetarla de una forma negativa, motivo por el cual su progenitora decide dejar atrás a su pasado.

“Entonces dijo yo necesito ir, hacer un cambio drástico en mi vida, algo que me dé la oportunidad de poder salir adelante, y sentirme como todas las demás mujeres ¿no?. Y de ahí mi mamá emigró alrededor de 1986, tiempo después conoció al que fue su esposo”.

Mientras ella se abría camino en un país extraño decidió dejar a su hijo al cuidado de sus abuelos, y aunque extrañaba a su madre, el era feliz y amor no le faltaba.

Recordó con mucho entusiasmo, sus abuelos siempre estuvieron al pendiente de su desarrollo, resaltando especialmente a su abuelo Jesús Montesinos quien fungió como figura paterna hasta su adolescencia…

Pero al tiempo de haberse establecido y contando con el apoyo de su nueva pareja, su madre lo manda llamar para empezar sus vidas juntos en Estados Unidos.

Este hispano en aquel entonces, contaba con solo 13 años de edad, apenas entraba a la adolescencia, situación que le complicó mucho adoptar su nueva vida, obviamente el convivir con su padrastro, quien es anglosajón fue un reto para él.

Fernando siempre fue una persona muy receptiva y sensible, razón por la cual nos dijo que en su etapa de crecimiento, había situaciones que lo hacían sentir incómodo e inseguro, dando como resultado el aislamiento; pero con el tiempo aprendió a conectarse.

“Yo creo que todos los seres humanos en algún punto estamos buscando huir al dolor, pero tenemos que entender que el dolor va a ser parte de nuestras vidas, y una vez que lo aceptas deja de lastimarte, o deja de incomodarte para que entiendas que es parte el proceso”.

Aunque le llevó tiempo adaptarse, el latino supo vencer las adversidades y se acostumbró a su nueva vida. Con el paso del tiempo, se convirtió en un Agente Hipotecario, siempre recibe a sus clientes con una sonrisa. Nos dice, es muy conversador, lo cual ayuda para que las personas se sientan en confianza.

Fernando confesó que siente empatía por las personas, que le contactan desesperadas sin saber qué hacer para liquidar sus deudas, su trabajo nos dijo, consiste no solo en decirles los pasos a seguir.

Si no también tiene que fungir como motivador, dándoles esperanzas a sus clientes, y levantándole el ánimo, asegurándose que ellos también pueden salir adelante, y asesorandolos para que desarrollen su potencial al 100%.

La realidad es que en nuestra comunidad existe un problema, de acuerdo a sus propias palabras, ¡Las personas que no sabemos manejar nuestro crédito, nos hemos convertido en esclavos y entre más nos endeudamos, más nos esclavizamos!.

Sin embargo en este país una persona sin crédito simplemente, es una persona que no existe, por eso nos compartió su consejo para poder establecer un historial crediticio.

“Hay veces que la gente piensa que irse a endeudar es tener buen crédito y no, ahí es donde tiene que entrar un poquito el sentido común ¿verdad? este ¿qué es lo que yo, ¿cómo puedo demostrar esto, que soy buena paga?, ¿cómo puedo demostrar, que realmente no me quiero endeudar, ¿verdad?”

“Bien fácil yo nada mas le digo a la gente, trata de tener no más de 3 tarjetas de crédito, y utiliza menos del 33 % de balances, para que tengas un poquito de actividad, es todo.”

“Y es la mejor herramienta que nosotros utilizamos o en lo personal yo, para poder reconstruir el crédito de las personas, para poder construir un crédito de las personas, sin tener que endeudarse ¿no?”.

“Porque los préstamos a plazos como por ejemplo, como los préstamos de carros, tu vas y aplicas, te dicen tu calificas para 25 mil dólares, te dan un préstamo de 25 mil dólares y te dan un pago no se de 500 dólares, ¿verdad? Entonces básicamente ya maximizar”.

“En una tarjeta de crédito que te pueden decir tienes un crédito de mil dólares no nos debes nada, vamos a ver tú cómo lo manejas tú cómo reaccionas, y eso nos va a demostrar que tan alto, que tanto de alto riesgo eres, pero al mismo tiempo me puedes demostrar que tan conservador eres”.

“Si yo solamente debe 50 dólares, en una tarjetita de crédito, mi puntaje brinca, no me estoy endeudando y estoy construyendo un crédito”.

“Porque una tarjeta de crédito te puede durar 10, 20 años abierta, creándose un historial, un préstamo a plazos una vez, terminas de pagar ese préstamo, se cierra el préstamo, ya no hay crédito a menos que vayas y apliques por un préstamo nuevo”.

Con Fernando es fácil conectar, por su carácter tan confiable y fácil de accesar, le preguntamos, ¿qué lo llenaba de orgullo? y nos contestó:

“El hecho de poder poner mi ejemplo, para que las personas que me conocen, la comunidad sepa, si se puede, que los únicos retos son los que uno mismo no quiere enfrentar, y eso es lo que nos limita de poder llegar a ser algo o no ser nada”.

Este latino es una persona muy sencilla, siempre quiere ayudar a arreglar los problemas de la gente, ya sea desempeñando su trabajo como profesional, o en su vida personal. Es muy común verlo en sus redes sociales compartiendo un mensaje positivo para aminorar las penas de los demás.

Aunque nuestro entrevistado no pidió venir aquí, y a pesar de haber extrañado mucho la vida que llevaba en México, tiene una gran satisfacción, que lo llena como ser humano.

Aportar a la comunidad y brindar su mejor consejo al cliente, para ayudarles a que hagan la mejor inversión de sus vidas…la de invertir en su futuro y tener su propio hogar.

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