Tania Tirado recuerda que empezó jalando cables cuando hacia sus practicas en la televisora local de Mazatlan, Sinaloa,México. Contaba solamente con 19 años de edad, ahí se le dio la oportunidad de hacer un casting para cubrir a una vacante de un programa en vivo, lo cual aseguro; todavía recuerda como si fuera ayer.

Aunque su problema nunca han sido las relaciones interpersonales, confiesa que era una niña bien tímida, insegura, y hasta cierto punto miedosa. Dice que a medida que empezó sus inicios en televisión se le quito, contrario a lo que toda gente pensaría, siempre evita ser el centro de atención.

El tiempo paso y Tania no solo se convirtió en una mujer con mucha presencia en los medios. Nunca pasaba desapercibida para los hombres, y así conoce al que ella creía era el amor de su vida.

Se casaron, formaron una familia y al cabo del tiempo llegaron los hijos, y con ellos, también llegaron los cambios en su vida matrimonial…

 “Existió la que en su matrimonio permitió una violencia emocional, Gladys, una violencia para decirme no, me dijeron tantas veces que no valía, que llego un momento en que me lo creí”. “No vales, no sirves”.

“¿De que te sirve salir en la tele o de haber estudiando tanto?”. “Si no generas tal cantidad de dinero, ¿no? No vales por esto, o no estas haciendo bien no se la comida, ejemplo, no estas haciendo bien la comida”.

“Y empezar a hacerte chiquita, emocionalmente hablando chiquita, chiquita, chiquita hasta que te desbaratas”.

Las consecuencias no se hicieron esperar en ella, la mujer alegre, segura, extrovertida, empezó a desaparecer completamente…

“Yo me perdí, me perdí, deje de hacer televisión que era lo que me gustaba, por darle gusto, deje de ver a mis amistades, ósea deje de frecuentar a mi familia, ósea deje mil cosas”. “Y de todas maneras Gladys, las cosas cuando no están bien, pues van a seguir mal me entiendes”.

“Ahora entiendo que las emociones e inseguridades de la persona que este contigo, quien sea tu pareja, son responsabilidad de esa persona.”

¡Las mías fueron haber creído, permitido, que eso era lo que yo valía! “Y me fui haciendo chiquita, y me fui haciendo chiquita y cuando me di cuenta pues ya estaba yo gris completamente”.

Tania sabia que su matrimonio no estaba funcionando, aun así, seguía inmersa en esta situación, pero su hija pequeña se encargo de abrirle los ojos…

“Pero mi motor o mi que, cuando yo me decido fueron mis hijos, cuando un día me dice mi hija, ella tenia 4 años y me dice, ¿mamá estas llorando otra vez? Ya esta enojado mi papá, a sus 4 años de edad, ese día sentí, que la vida se me iba Gladys entre las manos”

“Voltee y la vi y dije caramba ¿que le estoy enseñando? ¿qué va a aprender mi hijo? ¿qué así va a tratar a la mujer? ¿Que va a aprender mi niña? Que así la debe tratar un hombre? ósea, llego para mi como balde de agua fría, y en ese momento, la siguiente semana yo ya estaba metiendo mis papeles”.

Siendo madre de dos hijos pequeños, ciertamente era preocupante la dinámica dentro de su relación. Y aunque ha pasado el tiempo, aun su nena se acerca a ella y le confiesa sus miedos de toparse un hombre como su papá.

A tiempo supo darse cuenta el mal que sé hacia como mujer, pero sobre todo el mal ejemplo que les daba a sus hijos. En su búsqueda incansable de reencontrarse ella misma, y al cuestionarse ¿qué era lo que tenia que aprender de esta situación.

Comenzó a aterrizar varias ideas que tenia en su cabeza. Así nace el proyecto “De Mujer a Mujer”.

Un programa integral, donde se le ayuda a las mujeres a cuidar su salud, física, mental y financiera, con un propósito muy claro…¡Qué las mujeres se empoderen! y dejarles saber que no están solas en su lucha, ni en su dolor…

“Mi propósito es a través de aquello que soy capaz de hacer, esta facilidad que tengo para hablar, querer transmitirle a otras mujeres, la importancia de amarnos, la importancia, de respetarnos”.

“La importancia de que aunque soy mamá, aunque soy esposa, aunque soy trabajadora antes que todo eso, estoy yo como ser humano y que si yo no estoy bien, no puedo estar bien con los demás”.

Nuestra entrevistada desea aportar su experiencia, y llegar a tantas mujeres como sea posible, y que por falta de información, miedo, o por alguna otra razón no salen de esa situación de maltrato o de abuso…

Tristemente dice que la sociedad es la culpable de que la mayoría de las veces las mujeres no nos atrevemos a dar ese paso, por miedo a ser rechazadas. Aunado a las entrevistas “De Mujer a Mujer”, su podcast también que lleva el mismo nombre, y el programa de salud para ayudar a bajar de peso.

Añadió también su capacitación en el tema financiero. Ahora insta a las personas, a ser independientes, en su programa que se transmite cada semana brinda consejos que van dirigidos principalmente al sexo débil, pero que también, pueden servirle a los caballeros.

Agradece a su hija y le admira que fuera ella quién le abriera los ojos y así pudiera tomar la decisión adecuada.

Su espiritualidad y sus hijos, fueron la clave para que saliera adelante fuerte y triunfante de esta situación, la cual la hizo ser otra mujer. Ahora da prioridad a su persona, se toma mínimo 20 minutos al día, para hacer lo que le gusta.

Tania dejo los miedos, tuvo que entender que sí podía, que iba a salir adelante, económica y emocionalmente, y que sus hijos algún día entenderían sus decisiones.

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De Mujer a Mujer